-No por favor,
no la hagan daño- decia el, mientras dos hombres le sujetaban para
que no se pudiera mover.
-Aaaaaaaaaaaaah-
grito ella en lo que un señor hacia una pequeña insicion en el
cuello que rapidamente empezo a sangrar mucho. La chica que contenia
las lagrimas para poder parecer soportar un dolor que la estaba
matando.
-Sueltela, no
le haga daño, le contare todo lo que se pero sueltela- dijo el, con
los nervios de punta, estamos hablando de la mujer a la que ama y no
soportaria que le pasara nada mientras el siga vivo, antes muere el.
-Un muchacho
muy listo, suelten a la jovensita y delan dinero para que pueda tomar
un taxi, el muchacho y yo tenemos mucho de que hablar.- dijo el
hombre que precia llevar las riendas del lugar, salio de ahi con un
aire superior, mientras que entraban otros que ayudaron a levantarse
a la chica y le tendieron un fajo que facil podria contener
quinientos dolares.
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